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BIBLIOTECA
"La Biblioteca habla"

¡Hola! Volvió la biblioteca que habla.

Me costó decidirme a hacer la reseña de un libro de nuestra biblioteca, hasta que vi uno que tenemos nuevito (pero como si formara parte de un paisaje, donde no se distingue lo maravilloso), vi el de Elizabeth Sorribas.

No lo había considerado debido a mi ignorancia respecto del Rorschach, hasta que leí mejor: Bion, Rorschach, Arte, Espacios mentales, Experiencia mística, Transformaciones.

Y mi curiosidad se despertó: ¿Cómo hizo esta autora, tan conocida por todos nosotros por su coherencia teórica para enlazar tópicos tan disímiles?

Con esa pregunta me embarqué en una lectura que me emocionó, porque lo que ofrece es más que conocimientos teóricos interesantes. Es la búsqueda de la verdad.

Al relatar sus caminos en la investigación de tantos años, encontré el hilo que la conduce de un tema al otro con solidez y sinceridad.

Lo que ella llama místicos lo volví a encontrar en el libro de Green  que me tiene ocupada hace varios años, El trabajo de lo negativo,  cuando habla de la sublimación.

Dice así: “De lo que se trata no es sólo de modificar el pájaro  (habla del trabajo de Freud acerca de Leonardo da Vinci) sino de hacer de la pulsión investigadora un objeto”.

No creo que le haga bien a nadie repitiendo los conceptos y experiencias que la autora comparte con nosotros. Sólo opino que son de una concisión y humildad que hacen de su austeridad una belleza. Sólo voy a citar su última frase conmovedora: “Entonces, uno tiene la ilusión de que algo comenzaba y que algo uno puede aclarar y ampliar…  y que uno está caminando… y tiene la esperanza de haber iluminado algo en la tormenta… de haber emocionado y emocionarse... y uno tiene la esperanza de que otro esté allí para tenderle una mano y seguir.”

¿Qué otro destino mejor puede tener una pulsión que esa esperanza?

                                                                                                Ps.  Adriana Abramoff

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